Aprendiendo a controlar el estres durante la Tesis

Hay tres cosas importantes a tomar en cuenta cuando haces tu tesis.

  1. La tesis NO ES CHISTE. Requiere de seriedad y entrega de nosotros mismos.
  2. El tema de tu tesis debe ser RELACIONADO CON TU CARRERA,  MAESTRÍA O DOCTORADO. No vale escribir sobre la crianza de las vacas holandesas si es que estas estudiando ingeniería de sistemas.
  3. Vas a tener que leer bastante, desarrollar tus propios conceptos. NO ESTA PERMITIDO EL COPY + PASTE.

 

¿A dónde recurro cuando las cosas no están yendo según mi plan?

La idea, aunque parece contrario, es poder RELAJARTE. Comienza a cuidar las cosas simples, como tu salud mental, dando un paseo corto por el campus cuando las cosas no están yendo bien. Podrás pensar en el problema y volver a el cuando estés listo.

 NOTA: tampoco lo tomes como una razón para procrastinar. Estas yendo a relajarte no a dejar en el olvido de forma permanente tu TESIS.

Con aprender a relajarte en el momento correcto, salvarás tu tesis. Sin pasar más tiempo en la biblioteca, y mucho menos tiempo en una computadora, tu productividad se disparará. Empezarás a obtener resultados, recuperarás tu confianza.

La pequeña burbuja en que te emerges, físicamente y psicologicamente, cuando las cosas no van de acuerdo al plan pueden tener un efecto masivo en que tan rápido puedes volver a trabajar sobre tu tema.

Debes dejar tus antiguos hábitos de recurrir al Internet como medio de relajación. Usar el Internet como fuente de “fuga mental” es perder el tiempo y perder más que todo el impulso de manera destructiva. Acuérdate que el punto es dejar la mente lo mas relajada posible, libre de ruido, para que pueda descansar.

A menudo, retroceder físicamente de la fuente de estrés puede ayudar a ganar una nueva perspectiva, pero creo que la clave es no dejar que la información como una distracción, y dejar que el cerebro se involucre con el problema de una manera relajada. En cualquier tipo de investigación, las cosas salen mal en algún momento y no siempre podemos controlar todo, pero siempre podemos elegir cómo responder. El punto, sin embargo, es que tiene que ser una elección consciente.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *